7 diferencias entre trabajar en grandes empresas y startups

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¿Estarías bien trabajando en una startup o será que tu perfil funciona mejor para una empresa grande? Puede ser que nunca te hayas preguntado sobre esto, pero conocer tu formar de trabajar y comprender como te adaptas a posibles trabajos te puede llevar a una vida profesional realmente satisfactoria.

Para ayudarte a entender qué tipo de ambiente de trabajo te haría amar los lunes, a continuación seleccionamos siete diferencias entre grandes empresas y startups:

1. Burocracia

Las startups tienen menos empleados y una forma de trabajo donde la agilidad es valorada. Por esos dos motivos la burocracia dentro de ese tipo de empresas prácticamente no existe. De esa manera, las decisiones se toman más rápido que en una empresa grande, y también con resultados más rápidos (y cambios de curso frecuentes).

2. Autonomía

Es normal que en empresas grandes el proceso de decisiones dependa de muchas personas. En algunos lugares, un equipo puede trabajar para un grupo o producto en especifico y tener puestos que van desde practicas hasta dirección. Toda esa estructura acaba creando una jerarquia y las resoluciones, muchas veces, necesitarán pasar por cada uno de esos profesionales, cosa que probablemente no pasa en un equipo ajustado de startup.

3. Ambiente relajado

Este punto no es una regla: muchas empresas grandes y tradicionales poseen un ambiente relajado, pero la mayoría de ellas sigue la formalidad. Las startups poseen por esencia un ambiente donde todo es más relajado, y se refleja no solo en la forma de relacionarse entre los colaborados, también en la estructura de la oficina. ¿Prefieres un lugar más casual o uno donde se conserva la seriedad?

4. Código de vestimenta

Hay gente que prefiere trabajar con ropa casual, otros prefieren ir a la oficina como ellos quieren u otros adoran tener uniformes de la empresa. Ese es un aspecto que también varia en las empresas, dependiendo mucho de la forma de trabajo del lugar. Las organizaciones tradicionales generalmente exigen un código de vestimenta más formal, mientras que las startups prefieren que los trabajadores decidan cómo vestirse. Es importante recordar que ese tipo de decisión también dependerá del área en la que actua la compañía, puede ser que la formalidad sea vista como algo indispensable de su negocio.

5. Horario flexible

Normalmente las startups esperan de sus trabajadores la llamada actitud de dueño en su trabajo y por eso no hay nadie controlando los horarios de las personas en la empresa. Con la autonomia que existe dentro de los equipos y el foco en los resultados, es natural que esos profesionistas tengan la responsabilidad suficiente para controlar su propio tiempo. Esa característica no existe en la mayoría de las empresas grandes, que prefieren mantener un registro del tiempo.

6. Ascenso profesional y crecimiento del equipo

Normalmente las empresas grandes están en una fase de madurez y operan con una estructura ideal para el funcionamiento del negocio de manera sustentable. Las startups comienzan con un equipo justo, pero luego la popularidad y la disputa del mercado crece y surge la necesidad de contratar a más personas para el equipo. Si trabajas en ese tipo de empresas, es probable que veas a la compañía adoptar nuevas personas, y equipos que antes era pequeños se vuelvan gigantes. Eso puede abrir grandes oportunidades de crecimiento profesional en un corto periodo de tiempo.

7. Poco dinero y mucho trabajo

Es común que las startups operen con un presupuesto menor al que tendría una empresa grande. Eso no necesariamente significa algo malo, sino una oportunidad de hacer un buen trabajo con recursos limitados. Por ejemplo, puede ser que un equipo de startup haga actividades que podrían ser realizadas por un tercero con la ayuda de un proveedor.

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