Estrategias para acabar con las distracciones en el trabajo

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¿Sientes que podrías ser más productivo en el trabajo si las distracciones no fueran un problema en tu rutina?, ¿las redes sociales, conversaciones, interrupciones de tus compañeros y otros factores desafían tu atención? De hecho, esas distracciones pueden afectar tu productividad y ocasionar que salgas más tarde del trabajo o que tengas un mal desempeño en el equipo.

Separamos cuatro estrategias que te ayudarán a vencer este problema. Las distracciones pueden ser motivadas por terceros, pero, al final de cuentas, quien permite que afecten eres tú. No te distraigas y lee nuestras recomendaciones:

Enciérrate en una burbuja por un tiempo

Ya sea para llenar un documento complejo o responder correos, la atención es fundamental para que realices tus tareas con la rapidez y calidad necesaria. Pero sabemos que mantener la atención puede ser difícil, principalmente si eres del tipo de persona que le gusta platicar y ocuparse de varias cosas al mismo tiempo.

Un consejo para conseguir desconectarte del mundo a tu al rededor es escuchar música mientras trabajas. Para eso, debes escoger un genero musical que no te distraiga o escuchar playlists de sonidos ambientes que cubran el ruido de la oficina.

Si el mayor problema son las interrupciones de tus compañeros, debes saber que en esa situación es aceptable dar una retroalimentación. Explícales que necesitas concentrarte un poco más para ciertas tareas y, si es posible, establezcan señales para que las personas identifiquen rápidamente que estás en uno de esos momentos.

Otra salida, en caso de que exista la posibilidad en tu oficina, es trabajar en otro lugar cuando necesites mayor concentración. Por ejemplo, puedes ir a un área común menos ruidosa, reservar una sala de reunión o quedarte en un café.

Modera el uso de redes sociales

Si tu mayor desafío son las redes sociales, puedes repensar la forma en la que las utilizas o simplemente modificar algunas configuraciones de tu computadora y celular para que no recibas más notificaciones.

Revisar tu muro de vez en cuando no hace daño, pero la frecuencia con la que lo haces puede diagnosticarse como una grave distracción. Las aplicaciones de mensajería, como WhatsApp, también pueden parecer villanos: revisar cada mensaje puede hacerte perder varias horas de oficina y retrasar tus entregas.

Lo ideal es encontrar un equilibrio entre el uso de las aplicaciones y de tu trabajo, concentrarte en algo por muchas horas tampoco es saludable. Determina momentos específicos para revisar tus redes sociales y controla el tiempo que les inviertes. Práctica para tratar eso como pequeñas recompensas después de haber terminado ciertas tareas (revisa el último punto de esta lista).

Usa la técnica Pomodoro

Existen innumerables herramientas creadas para mejorar tu concentración, pero la que destaca es la técnica Pomodoro. Inspirada en el clásico cronómetro gastronómico en forma de jitomate (traducción de la palabra italiana), la técnica se trata en la distribución de tareas en bloques de tiempo, con intervalos definidos, para la realización de todo lo que se debe hacer.

Para seguir la técnica Pomodoro, existe un paso a paso:

  1. Haz una lista con las tareas que debes realizar.
  2. Ajusta el cronómetro con el bloque de tiempo establecido (generalmente 25 minutos).
  3. Comienza a trabajar.
  4. Concéntrate solamente en la tarea hasta que suene la alarma.
  5. Haz una pausa corta (normalmente de 5 minutos) hasta el próximo bloque de tiempo.
  6. Repite el proceso hasta completar 4 bloques de tiempo. Al terminar, haz una pausa más larga (como 15 minutos) antes de iniciar el ciclo nuevamente.

Tú puedes controlar el tiempo manualmente, pero el truco es instalar alguna herramienta en tu navegador o una aplicación en tu celular que controle los intervalos. De esa manera, solo te preocuparás de realizar tu lista de tareas del día.

Haz pausas y recompénsate a ti mismo

Por más que soñemos con esto, especialmente en los días más ocupados, es imposible mantener la concentración por varias horas seguidas. Nuestra mente tiene límites y necesita de momentos de descanso .

Trabajar sin interrupciones puede ser contraproducente para tu concentración. El cansancio mental puede provocar que cometas pequeños errores que jamás cometerías en otra situación.

Por eso, ya sea en los periodos de pausa determinados por la técnica Pomodoro o en un momento en el que te sientas cansado, detente y disfruta de un café con algún compañero de trabajo. No te sientas culpable: recuerda que estás haciendo eso por tu propio bien.

En esas pausas, también pueden entrar pequeñas recompensas por tu buen desempeño, como un chocolate o revisar una página que te guste. Con acciones así puedes garantizar un día, no solo más productivo, más tranquilo y equilibrado.

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